Alpe d'Huez es una montaña de los Alpesfranceses de 1850 m de altitud. La estación de esquí en dicha montaña se comenzó a construir en 1930. En 1936, se instaló el primer remonte mecánico de tipo telesquí. Alpe d'Huez debe gran parte de su fama a su relación con la carrera ciclista del Tour de Francia.

Alpe d'Huez es una de los más famosos finales de etapa de la ronda francesa. Apareció en el trazado de la Grande Boucle por primera vez en 1952, con la victoria del italiano Fausto Coppi y, aunque no se volvió a subir hasta el Tour de 1976 desde entonces ha estado presente en el recorrido de la carrera casi todos los años. Desde la edición del 95 parece que la frecuencia por la que han optado los organizadores para incluirla en el recorrido, es la de un año sí, un año no, salvo 2003 y 2004, incluida en ambas ocasiones, cambiando su secuencia de años impares a los pares.

Su trascendencia en el desarrollo de la carrera se fue incrementando con cada nueva edición, hasta el punto de que, durante algunos años, era famosa la máxima de que "quien sale de amarillo del Alpe d'Huez, gana el Tour de Francia". Sin embargo, tras los Tours del 87 y del 89, cuando ni Pedro Delgado ni Laurent Fignon pudieron hacerse con la victoria final en la general después de haber salido líderes de Alpe d'Huez, se dijo que además de salir líder del Alpe d'Huez, había que ganar una contrarreloj.

La ascensión comienza en las afueras de la localidad de Bourg-d'Oisans. El recorrido que se realiza en carrera es (casi) siempre el mismo, pese a que los últimos kilómetros discurren por el pueblo, lo que permitiría, en teoría, hacer ciertas variaciones y pese a que existe otra vía de llegada a la estación que sale de la carretera principal a unos 5 kilómetros de la meta, eso sí, con un asfalto menos cuidado y una orografía más hostil para la presencia del público.

Sin duda, la característica que más famosa ha hecho a esta subida, amén de su dureza, son las 21 curvas de herradura, numeradas en sentido decreciente desde la base hasta la cima y en cuyos carteles, que anuncian el número de la curva, se puede leer también y en orden cronológico, el nombre de uno de los ganadores en la cima del Alpe d'Huez. Tras la disputa de la edición del 2003, el número de vencedores en el Alpe d'Huez superó el de curvas por lo que se optó por añadir un nombre más a cada curva, volviendo a empezar por la 21 nuevamente.

Otra peculiaridad más de estas curvas es que, en sí mismas, carecen casi de desnivel, encontrándose los puntos más complicados justo a la salida de las mismas, donde la carretera se vuelve a empinar de manera brusca. Esta peculiaridad constituye un arma de doble filo para el ciclista o el cicloturista pues, si bien proporciona apenas 2 ó 3 segundos de respiro, altera considerablemente la cadencia de pedaleo.

El desnivel total que se salva es de 1073 m y una longitud de 13,1 km, con una pendiente media del 8,2% y una pendiente máxima del 11,5%.

Por naciones, Países Bajos tiene el mayor número de victoria (8), seguida de Italia con 7. Por este motivo, se la conoce desde hace tiempo como "la montaña de los holandeses" y por este motivo también, la presencia de aficionados de este país es, normalmente, masiva.

El Tour del 2004 fue el único en el que no se disputó una etapa en línea sino una cronoescalada. Casi un millón de aficionados se dieron cita aquel día para ver la victoria de Lance Armstrong.

Seis corredores han ganado en dos ocasiones en Alpe d'Huez: Joop Zoetemelk, Hennie Kuiper, Peter Winnen, Gianni Bugno, Marco Pantani y Lance Armstrong. Tres españoles han vencido en la montaña de las 21 curvas de herradura: Carlos Sastre, Federico Echave e Iban Mayo, otros tres salieron como líderes de la clasificación general después de la disputa de está mítica etapa: Pedro Delgado, en los Tours del 87 y 88, ganando la edición de este último, Miguel Indurain, en los Tours del 91, 92, 94 y 95, ganador de la general final en todos ellos, Carlos Sastre también se colocó como líder tras ganar en éste mítico puerto durante la edición 2008.

Una de las características de este puerto es que a diferencia de otros "colosos" de categoría Especial del Tour de Francia no tenía vertiente de bajada con lo que siempre que se ascendía tenía que ser final en alto. Sin embargo para la edición del 2013 arreglaron la carretera hasta el Col de Sarenne para poder pasar dos veces por este alto en esa edición. Multiplicando así las opciones de llegada de este puerto para ediciones futuras.